Los agentes de seguros y algunas buenas almas que se dedican a las finanzas, nos han estado queriendo alertar, acerca de la apocalípsis que se viene para los que tienen Afores (empezaron a cotizar para el seguro social IMSS a partir de 1997).
Están estos asesores por lo que veo, muy preocupados por nuestros bolsillos.
Y esto es porque son hermosísimas personas altruistas.
Incluso, nos invitan a comprar sus sistemas financieros para medio paliar lo que ellos ven como un cataclismo.
Visualizan un mundo de pobres y por lo que puedo ver, están también muy preocupados por el México que se avecina (que por cierto, sus futuros gobiernos tendrán finanzas más sanas en lo que a pensiones se refiere).
Por mi parte, yo veo muchas posibilidades para los que tendrán Afores y ahora, mi mente de economista piensa de la siguiente manera.
¿Es más conveniente tener el monto mayor o el menor de lo que me cubrirá la Afore?
Veamos los hechos.
- Nuestro lindo gobierno paternalista, tras cumplir una serie de reglitas, nos brinda una pensión mínima garantizada.
- Si yo soy un empleado que percibe por ejemplo cincuenta mil pesos, un actuario me calcularía una pensión de por lo menos cuarenta mil pesos.
- Es decir, como ya no tengo ciertos gastos derivados de ir a trabajar, puedo ajustarme a vivir con un presupuesto menor.
- Con la pensión mínima garantizada, ahora solo necesito treinta y cinco mil pesos mensuales.
- Algunas aseguradoras que hay por ahí, todavía mantienen “dotales de cartera vieja”, con valores de garantía extremadamente interesantes.
- De esta forma, platicaría con mis empleadores y les pediría que la diferencia, me la cubrieran contra un seguro con cobertura de sobrevivencia garantizada.
- Eso si, buscaría muy bien ese tipo de seguro que todavía está en el mercado. No me refiero a los que están en UDIS, ni dólares.
- Estos planes en UDIS o dólares, no garantizan las coberturas de sobrevivencia más altas de mercado. Eso solo lo hacen algunos productos en términos de pesos.
- La sobrevivencia garantizada se trata de un plan adosado a una póliza de vida, que me garantiza devolver una cantidad muy superior a la prima -de sobrevivencia- que yo pagué.
- El plan que contrate, debe ser indexado a la inflación para mantener su poder adquisitivo constante.
- Hablando de programas en fondos, tipo Optimaxx, Skandia o seguros con fondos, solo destinaría de dos a cuatro mil pesos constantes (ajustados por inflación), para compra de estos fondos (el costo del seguro es aparte).
- Lo anterior es porque me sirven como sistemas de acumulación de dinero.
- Por cierto, también tomaría unas clasesistas de finanzas personales y me informaría acerca de cómo invertir mi dinero a futuro. No todo es comprar y rentar casas y propiedades. Esto último tiene su chiste.
- Aún cuando pague el mínimo de mi Afore, gozo de los derechos que me provee el seguro social.
Invito a esos buenos agentes de seguros a que en vez de platicarme del armagedón y la desgracia, me pongan billete a mi fondo de retiro (les acepto que también le metan billete a mis Afores).
Eso me ayudará más y me hará más felíz que todos sus prácticos consejos.
Por cierto agentes de seguros: ya no me maten.
Mi vida le he planificado para vivirla y vivirla bien.
En conclusión: saca partido de un gobierno que brinda precios de garantía, subsidios y todas esas linduras que nos proveen un mejor nivel de vida (no se horroricen economistas neoclásicos).
Y negocía con tu empleador lo que a ti te convenga más. Esto se trata de hacer óptimo el valor de tu dinero en el largo plazo.
Si ya te hicieron una oferta para un seguro de retiro, me la puedes enviar para su revisión y con gusto, asesoro. Aprovecha por cierto, tu deducción fiscal personal puesto que puedes incluso gozar de una devolución sobre los impuestos que ya pagaste.
Si quieres más consejos como este, consultame. Lejos de matarte, crearé escenarios factibles para ti.
David Torres
Economista por el Itam, Agente de Seguros
