Comienzo por una serie de preguntas que te quiero formular:
¿Eres profesionista?
¿Estás comprometido con tu equipo de trabajo y con tus clientes?
¿A que nivel estás llevando tu práctica profesional?
¿Un error en tu asesoría profesional puede causarle a tus clientes un menoscabo en su salud, forma de vida o patrimonio?
¿Tu asesoría puede cambiar en sentido positivo o negativo el decoro o reputación en la calidad de vida de tus clientes?
Yo te invito entonces a tomar consciencia de tu posición preponderante frente a tu cliente y compres para ti, un seguro de responsabilidad civil profesional.
La cobertura tiene por fin, resarcir a tu cliente, con motivo de los daños que tu o las personas que dependan civilmente de ti como profesionista, con motivo de daños directos y/o morales que puedas causar.
La idea colectiva que se suele tener de los seguros, es que estos sirven solo para resarcir tragedias.
Yo te reto a pensar distinto y a considerar, que tener este seguro, aún sin que la ley te lo exija, representa la gran confianza que tienes en ti mismo y muestra tu compromiso para con tus clientes.
Por muy buen profesionista que seas, así estés por tu cuenta o con equipos de trabajo, estás sujeto a errores humanos involuntarios.
Tu reputación es el activo más grande que tienes.
Esta póliza trabaja en dos vertientes:
- Cuenta con el pago de los servicios y costas legales. Quiere decir que, si los analistas de la aseguradora encuentran que el reclamo no tiene fundamento o está en un “área gris”, tu seguro cubrirá las costas legales incluyendo fianzas, cauciones, Etc.
- Si el reclamo está perfectamente fundamentado y tu responsabilidad es evidente, el seguro buscará llegar a un acuerdo de pago directo. Esto quiere decir que podrá resarcir tanto el daño directo como el daño moral que el cliente te presente.
- Este seguro no requiere seguir un juicio legal, debido a que, para abrir la reclamación, es necesaria una carta del cliente, anexando los elementos que dan pie a su reclamación.
- En la mayoría de estas pólizas, la suma asegurada se extiende un cincuenta por ciento más que la suma asegurada base, para cubrir los gastos legales.
A determinados profesionistas se les exige este seguro (ejemplo, los agentes de seguros).
Aun cuando en tu profesión esta protección no sea exigible por la ley, yo te invito a avanzar en el tema y que le des un mayor voto de confianza a tu cliente.
Mi intuición sería la de contratar un profesionista que me exhibe una póliza de esta naturaleza y me dice con toda confianza: “tengo este contrato a favor de mis clientes, pero gracias a mis buenas prácticas, no he tenido que usarlo”.
Ejemplos de profesionistas que lo requieren:
- Ingenieros y personas que formen parte de la construcción o el diseño de edificaciones incluyendo calculistas.
- Financieros.
- Doctores, veterinarios y otras profesiones del sector salud.
- Agentes de seguros.
- Políticos.
- Personas que calculen riesgos financieros o riesgos que involucren potenciales grandes pérdidas para terceros.
Termino diciéndote que la prima que pagarás por este seguro, tiene una mínima proporción con respecto a la potencial pérdida en tu reputación por una mala asesoría tuya o por un trabajo mal ejecutado.
Si tienes inquietud de calcular el costo de la prima, acércate a mí para que te asesore.
Llevo más de treinta y cinco años en el sector asegurador cubriendo diversas necesidades de mis clientes.
Recibe mis cordiales saludos,